LOS PÁJAROS: el terror es saber asustar


LOS PÁJAROS: el terror es saber asustar


Probablemente el género más complicado de manejar sea el terror, entre las exigencias del público a la hora de sentir tensión y la constante renovación que debe tener para conseguir que no se pase desapercibido en una función a las 11:35 PM en una sala de un cine tan al sur de la ciudad como sur pueda haber, encontramos una ruleta rusa con cinco balas, con la oportunidad de sobrevivir si atinamos al agujero correcto. No por nada ese hombre apellidado Hitchcock dedicado a este género tan comercial es considerado tan importante para el cine como Bergman o Kurosawa.



Mientras en la actualidad hasta las mejores películas de terror sucumben a la tentación de poner monstruos de diseños escabrosos para conseguir el susto fácil, a este genio le bastaba con lo que fuere para hacernos sentir la sangre y el pulso de quien esté a nuestro lado. Si él hubiera dirigido la película de los tomates juro que daría miedo. En esta ocasión usa algo tan normal (e incluso adorable e inofensivo) como lo son las aves, es decir... ¡Aves!


Y muchos nos preguntamos ¿Pero cómo hizo? ¿Cómo puedes hacer que miles de personas empiecen a sentir pavor por las bandadas de aves? La respuesta es simple, y es el montaje. Hitchcock tenía una capacidad para sorprendernos sobrenatural, sabía con qué tipo de planos y cortes los listos del público anticiparían lo que iba a ocurrir, y justo cuando eso debería estar a punto de pasar, nada, sólo para que tres segundos después de esto ¡PUM! En toda la cara, por listo.



Si bien la película no ha envejecido del todo bien en algunas escenas, no es motivo para desprestigiarla, porque, además de lo obvio de que en 1963 esto era impresionante, en la actualidad apenas se nota, y si simplemente te estás dejando llevar sin andar todo el rato criticando unos efectos especiales de hace 55 años, es difícil darse cuenta de que éstos están superpuestos.


Por supuesto los humanos no se quedan atrás, cada actor logra un papel tan real que lo difícil es no creerse que de verdad una bandada de gaviotas los está atacando. Sumado a las actuaciones está el carisma que los intérpretes le dan a los personajes, dándonos razones de sobra para que empaticemos y nos preocupemos por ellos.



Los Pájaros nos demuestra que no hay malas ideas, sólo malos directores, que no hacen falta los monstruos anoréxicos de cara pálida para causar terror y que Hitchcock nunca dejará de ser el rey del suspense. Una obra infaltable para aquellos amantes del género.


LO QUE MÁS ME GUSTA: que demuestra que el terror puede salir de donde sea

LO QUE MENOS ME GUSTA: su envejecimiento (se habrán dado cuenta de que esto me importa más bien nada, por lo que podría decirse que esta película me fascina en todo aspecto)




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