LOS 400 GOLPES: 300 golpes fallidos


LOS 400 GOLPES: 300 golpes fallidos

Francois Truffaut significa cine. Un personaje emblemático en la historia del  séptimo arte, siendo una figura emblemática en los medios de comunicación como crítico y profesor. También en otro apartado llamando la atención, ha dirigido sus proyectos. Sin tener una producción enorme de dinero esparcido por las grandes empresas, gracias a su reputación le valió hacer lo que tanto deseaba hacer.


Debo corregir a la gran mayoría de los cinéfilos ambiguos. Debido a la estructura acomodada que lleva Hollywood actualmente, las películas que salen son repetitivas y de poco propósito, sin ser dignas de estudio. Culpan a las grandes producciones de ser el eje central de todo y no dejar hueco a que obras menores aparezcan a la vista. Consideradas, de mayor valor cinematográfico. Una idea errónea porque, a pesar de que la mayoría de blockbuster son de mínima dignidad, excepciones se salvan y dan al público mucho mas que espectacularidad. Pero corrigo de nuevo, las películas independientes no son perfectas todos. Las pobres lo hacen igual de mal de ricas. En este caso, cometen errores de pretenciosidad, cansancio narrativo, saturación de ritmo, montaje demasiado extendido y con apartado visual menos vistoso de ver que el vertedero. El genio francés no iba a ser menos.


El último termino dicho hace referencia a lo que sufre la obra novel de Truffaut. No es agradable de ver, el negro es sucio en la imagen y los elementos que llenan la pantalla son para darte arcadas. ¿Culpa del director?, creo que no, pero de primeras ya empezamos mal.


Con una historia juvenil de por medio, los pocos  90 minutos que dura el film, se rodean de metraje rellenado por gamberradas que no llevan a ningún lado. Personajes que pecan de repelentes y poca alma. Entender las ideas de un protagonista endeble e inmaduro, que no aprende ninguna lección y se conforma a decir que el mundo está en contra suya. Ideas de un “emo” idiota. Si Truffaut buscaba trasmitir los sentimientos de un niño medio, creo que no iba con nosotros, la mayoría del mundo.


Salvable el profesor y la madre en las actuaciones, los que de verdad son creíbles como personajes. Truffaut, excepto un travelling en mitad de la película alucinante, la dirección es temblorosa, girando la cámara en exceso.

Le viene grande el título de obra de culto, como se le viene dando. No sé que vio Jon Watts (director de Spiderman Homecoming) en esta película para considerarle así. Me sigo preguntando.

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